viernes, 18 de julio de 2014

LIDERAZGO Y VOLUNTAD POLÍTICA PARA LA SEGURIDAD CIUDADANA

La marea criminal en el país continúa y amenaza convertirse en una severa crisis de seguridad que ponga en jaque la gobernabilidad democrática. Mientras la sociedad resiente todas sus amenazadoras dimensiones, mucha de la clase política, el Estado, y el gobierno, parecen reproducir, de distintas maneras, el mismo comportamiento que tuvieron en otro tiempo frente al desafío terrorista. A pesar de ello, aún estamos a tiempo.

El nombramiento del nuevo Ministro del Interior, una persona severamente cuestionada por graves denuncias en materia de derechos humanos,  su frenético activismo mediático, y las sucesivas y erráticas declaraciones en materia de seguridad ciudadana, así como las medidas que a trompicones ha ido anunciando en los días subsiguientes, lejos de brindarle tranquilidad a la ciudadanía, le han notificado que no parece haber ni cifras serias y confiables sobre todos los indicadores del fenómeno criminal, ni un diagnostico preciso, ni menos una estrategia y un rumbo claros, con objetivos meditados y metas cuantificables, dentro de una línea de tiempo mensurable.

El peor dato es la ligereza con la que se aborda el problema. Esta sugiere con mucha nitidez la ausencia de la voluntad política y del liderazgo competente indispensable para enfrentar el problema, no solo su percepción. Es verdad que han quedado atrás las sistemáticas declaraciones de funcionarios del gobierno señalando que la sociedad exageraba el fenómeno. Pero sigue en pie que este año la seguridad ciudadana es el principal problema de la agenda pública, según lo anotan varias empresas encuestadoras. Y que la sociedad peruana tiene la más alta percepción de inseguridad de toda América Latina, 48.6%, según al Informe Regional de Desarrollo Humano del 2013.

Esta percepción deriva de la experiencia cotidiana de la gente. Así en el referido informe se muestra cómo el Perú, junto con el Ecuador, tienen la tasa de victimización más alta de toda la región. Cifras corroboradas por las estadísticas oficiales de medición de delitos de la Policía Nacional; con base en ellas la organización especializada Ciudad Nuestra encontró que entre el año 2007 y el año 2013 hubo un incremento del 74% en el número de delitos por cada 100,000 habitantes. Y, según encuesta propia, la misma organización encontró en solo un año un incremento del 10% al 14% en los robos con arma de fuego.

Agréguese a esto un proceso de cambio de calidad en la actividad delictiva en el Perú, derivado del surgimiento  estadísticamente significativo de delitos antes inexistentes. Entre el 2008 y el 2013 se habrían producido, según fuentes policiales, aproximadamente 900 asesinatos por sicariato. Las extorsiones, antes confinadas a una ciudad norteña, ahora se han extendido en varias regiones del país, incluyendo la capital, Lima. La Confederación Nacional de Comerciantes calcula en 50 millones de soles mensuales la cifra que pagan sus asociados por este concepto. Súmese, la recuperación para el Perú del lugar número 1 en el mundo como productor de cocaína; la tala ilegal de bosques; la depredadora minería ilegal; las mafias de chantaje y asesinato en la construcción civil; la trata de mujeres, niños y diversas formas de semiesclavitud en nuestro territorio.

La percepción de inseguridad de la gente se deriva de su experiencia cotidiana. Lo responsable es cambiar esa realidad. Atacar solo la percepción a través del activismo mediático es preparar un nuevo fiasco. De hecho, mientras se televisan aparatosos operativos en un lado, por otros continúan los ajustes de cuentas, los robos, las extorsiones, el pandillerismo y demás componentes de la marea criminal.

La marea criminal no se deriva del crecimiento económico, como se dijo para naturalizar el incremento delictivo como parte del progreso y nuevamente intentar evadir responsabilidades. Contrariamente a ello, el factor que parece explicar principalmente su incremento es el déficit institucional y el déficit ético del que adolece el Estado, que consolidan la corrupción y la impunidad como su modo usual de comportamiento. Y por ello la mejora radical de la calidad de las instituciones implicadas y el combate a la corrupción, que ahora se han minimizado, son parte medular de una estrategia. Necesitamos instituciones, no salvadores televisivos que las reemplacen. El país ya sabe cómo termina eso.

Si la respuesta estatal ante la actividad delictiva se está revelando claramente insuficiente, muchas veces la actividad opositora oscila entre la indignación sobreactuada y la enunciación de políticas populistas de mano dura que no han sido solución en ninguna parte del mundo. Al contrario, cuando se han aplicado lo han vuelto más grande e inmanejable. Así también se abdica de construir el liderazgo indispensable para lograr la seguridad ciudadana. La mayoría de las veces frente al crimen la sociedad peruana se encuentra sola, como lo sabe quien quiera que haya sufrido un delito.

Solo cuando la presión de la sociedad es insoportable para las autoridades –políticos, jueces, fiscales, policías, etc.- estas hacen su trabajo, confirmando que cuando no se ha hecho así ha sido por complicidad o complacencia, como lo vemos hoy en diversas regiones. Sin duda, hay excepciones.

Ante esta situación, quienes firmamos, nos constituimos como un grupo ciudadano que se esforzará por hacer el seguimiento acucioso de la crisis de la seguridad ciudadana,  sensibilizar a las instituciones y la opinión pública sobre la gravedad de la situación y exigir a las autoridades cumplir con seriedad las responsabilidades que han asumido. Queremos impedir que la marea criminal avance y ponga en jaque la gobernabilidad democrática y el progreso económico del país.

Por todo ello, exigimos que las más altas autoridades sinceren las cifras de la criminalidad en el Perú, en el nivel de calidad estadística en que se encuentren y se deje de estar festinando porcentajes y números inventados para cada ocasión, en frente de los medios. Pedimos que en su mensaje a la Nación del 28 de julio próximo, el Presidente de respuesta a las inquietudes de los peruanos, exponiendo un estado veraz de la situación, junto con el rumbo y la estrategia con que habremos de lograr la seguridad ciudadana con gobernabilidad democrática.

En dicha estrategia urge declarar en reorganización a la Policía Nacional, sin duda depurarla, pero también fortalecer los mecanismos contra la corrupción interna, producir cambios significativos en la gestión de sus recursos, incentivar el profesionalismo y la evaluación del personal por resultados.

Urge, así mismo, distribuir y desplegar nuestros efectivos en las calles con una perspectiva comunitaria, en estrecha coordinación con los serenazgos, bajo el liderazgo real de los alcaldes, para combatir el crimen común usando mejor lo que ya tenemos. Para ello y otros propósitos igualmente importantes se debe eliminar el trabajo a medio tiempo de los policías, también conocido como 24 x 24.

Urge, adicionalmente, crear pequeñas unidades de élite para la inteligencia, investigación y combate eficaz al crimen organizado, que sean altamente selectivas en su composición, que privilegien la honradez y el profesionalismo de sus miembros, con recursos y tecnología suficientes,  y que se premien sus resultados.

Urge, igualmente, rediseñar y fortalecer  fiscalías y  juzgados especiales  para la investigación y la sanción penal del crimen organizado, los que deben ser dotados de personal calificado ética y profesionalmente y de recursos suficientes.

Urge, también, revisar los sistemas de  incentivos para la colaboración eficaz  y otras formas de captación rápida de información relevante para combatir a las organizaciones criminales y dotar  de recursos adecuados  para proteger a víctimas, informantes y testigos.

Urge, además, la construcción de más penales que hagan posible una efectiva clasificación de los presos, aislando a los incorregibles. Asimismo, aplicar medidas alternativas a la prisión para delitos menores. 

Urge, en fin, un amplio plan nacional de prevención de la delincuencia principalmente dirigido a los jóvenes en estado vulnerable; plan conducido, financiado, y evaluado por el estado central e implementado en alianza con los municipios.

Por último, pero no por ello menos importante, urge colocar para liderar todo esto a una persona libre de toda sospecha, que pueda combatir la corrupción, la verdaderamente importante, con libertad de acción, sin tener rabo de paja ni ser víctima de su pasado. Urge, por ello, licenciar al actual ministro del interior como lo han pedido diversas instituciones y personas.

Todas las medidas anteriores y otras más se pueden realizar en un plazo razonable e hilvanarse con una estrategia de mediano y largo plazo, si es que hay liderazgo político con rumbo claro, que piense de verdad en el Perú y en las necesidades de su gente. Urge dotarnos de todo ello. Urge.

6 comentarios:

  1. La solucion al problema de seguridad ciudadana que nos tiene locos es crear un sistema paralelo privado. Ni el poder judicial, ni la policia ni los penales podran ser reformados aunque se hagan mil operativos. Absolutamente todos estan manchados y son parte del sistema podrido que actualmente impera. Empiecen por hacer carceles privadas con personal propio a cargo de las mismas. Si Urresti sigue capturando a todo el mundo no va a tener donde meterlo. Entreguen transito a un privado, que con ayuda de la tecnologia (chips en las placas y codigos en los brevetes) no tendria que usar la fuerza para sancionar; basta con bloquear el acceso a peajes, donde se les capturaria y sacaria de circulacion; y vayan desmantelando la policia poco a poco para que queden solamente los buenos (1 o dos al menos). Para el poder judicial no me viene a la mente ninguna idea, pero de alguna forma hay que deshacerse de tanto pobre diablo que se vende por 1 plato de lentejas e ir limpiando la institucion de a pocos. Sino, todo lo que se haga no va a funcionar ni en 10000000 de años...lo privado funciona...al final por oferta y demanda el sistema corrupto desaparecera. Tomara tiempo peru hay que empezar YA!!!!!

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  2. Por ejemplo, la corrupción en la PNP, como en otras instituciones privadas y públicas, es sistémica y se manifiesta de diferentes formas, quizás las menos graves - sin que ello signifique menos dañinas o menos corruptas - son aquellas mas visibles: pedidos de dinero o prebendas por efectuar algún servicio, para modificar algún dictamen, acta, informe policial, etc., o la que tiene que ver con procesos internos en los que se cobra por efectuar trámites por cambios de colocación, anulación de sanciones, ingresos a cursos, a las escuelas, ascensos, entre otros. Pero la mas grave sin duda alguna - y menos conocidas por la opinión pública - son las que genera el mal ejemplo, es aquella de carácter administrativo proveniente de altos mandos policiales en grandes adquisiciones y licitaciones, en administración fraudulenta de recursos del estado como gasolina, alimentos, gastos de funcionamiento; aportes obligatorios de policías, en aprovechamiento ilícito de gananciales que no les corresponde y en su complaciente actuación como integrante de directorios de las “empresas policiales” en donde reciben dietas y comparten beneficios al estilo de cualquier empresa privada a sabiendas que estas empresas se lucran de manera contraria a los fines de su creación y funcionamiento. Hay mucho que cambiar en la institución policial para hacerla menos corrupta. Una profunda reorganización para refundar la institución policial podría devolvernos a los peruanos la confianza necesaria en una institución del Estado tan importante para el desarrollo nacional.

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  3. ESTE CASI MANIFIESTO,TIENE BONITAS INTENCIONES, PERO TAMPOCO VAN A LLEGAR A NINGUNA PARTE,LES EXPLICO
    1-LA CRIMINALIDAD EN EL PERU NO SOLO ES DELICUENCIAL, ,HOY YA TIENE QUE VER CON LO ANTROPOLOGICO,LO CUAL ES MUCHO MAS GRAVE,HASTA EL DIA DE HOY NO SE HA HECHO UN ESTUDIO SINCERO Y PROFUNDO DE LAS CAUSAS VIOLENTITAS DE ESTE FENOMENO,ES POR ESE LADO DONDE TODOS SUS PROYECTOS SON SIMPLEMENTE DESEOS BUENOS,PERO SIN NINGUNA EFECTIVIDAD EN EL TERRENO,PARTAMOS PRIMERO SOBRE UN ESTUDIO SERIO DE SU ANTROPOLOGIA DE ESTA NACION(PORQUE NO CONTRATAR LOS SERVICIOS DE GRUPOS ALEMANES ,INGLESES O AMERICANOS) LOS NACIONALES ,CASI NO SIRVEN PARA MUCHO,NI TAMPOCO TIENE EXPERIENCIA.
    2-DEL LADO LEGAL, ESTE SISTEMA ES PEOR QUE UNA COLADERA,O LA NOVELA DEL"EL PROCESO", DE GUSTAVO ADOLFO BECQUER,ESTE ES UN SIN FIN DE VUELTAS DE TERROR,DONDE TOCARLE LA PUERTA A UN JUEZ,FISCAL O POLICIA, SE PODRIA CONVERTIR EN EL PEOR DE LAS PESADILLAS DIABOLICAS,INCLUIDO DESDE EL CHANTAJE HASTA LA EXTORCION ,DESDE UN SIMPLE POLICIA HASTA UN MAGISTRADO DE ALTO NIVEL.ESTAS COMPITEN CON LAS BANDAS DELICUENCIALES,MAFIAS INFERNALES DE CUELLO Y CORBATA,DONDE EL MEJOR POSTOR TENDRA SIMPRE SATISFACCIONES MAS QUE FABORABLES,PORQUE NO CONTRATAR LOS SERVICIOS (DEL EX ALCADE NEWYORQUINO,RODOLPH GIULANI),SUS ESTUDIOS DE SEGURIDAD YA HA TENIDO EXITOS EN CIUDADES MUCHO MAS CONVULSIONADAS,DEL ASIA Y EUROPA DEL ESTE.
    3-NO VASTA TAN SOLO CON REFORMAS POLICIALES,DE CARACTER LOGISTICOS,DE MAS PATRULLEROS POR AQUI O MAS POLICIAS POR ALLA,ESTAS NO APUNTAN A NADA,AUMENTADO MAS POLICIAS O INCLUSO PONIENDO UN TANQUE FRENTE A LA COMISARIA, SUS BALAS SIEMPRE SERAN GLOBOS DE AGUA,ESTAS NO TIENE NINGUN EFECTO,POR LO PEOR ESTAS MEDIDAS SE CONVIERTEN EN ENPEORAR EL PROBLEMA.LAS COMISARIAS SON ANTROS DE GENTE DESHONESTAS.SE TRACIONAN UNOS A LOS OTROS Y EL ROBO ENTRE ELLOS ESTAN DELICUENCIAL COMO LAS BANDAS DE LOS NORTENOS(POBRE DE AQUEL POLICIA QUE SE OLVIDE SU BILLETERA EN ALGUNA SILLA O MESA DE SU PROPIA COMISARIA, JAMAS LO VOLVERIA A VER)TOMEMOS DE EJEMPLO CON SUS FONDOS DE VIVIENDAS,ADMINISTRADAS DE LA MANERA MAS CORRUPTAS POR SUS PROPIOS GENERALES,BASANDOSE EN UN SISTEMA ANTICONSTITUCIONAL,NI QUE HABLAR DE SU LOGISTICA EN ADJUDICACIONES O COMPRAS DE SERVICIOS,SON TREMENDAMENTE CORRUPTAS,HAY UN SIN FIN NO SOLO DE HERRORES, SINO DE HORRORES, EN ESTE SISTEMA DE SEGURIDAD,LO CUAL NO TENDRA NINGUN EFECTO O PROGRESO DE BONITAS MANIFESTACIONES O INTENCIONES,SIN NO ANTES DE CONTAR CON VERDADEROS EXPERTOS EN EL TEMA.PASANDO ESTE POR 3 PUNTOS CLAROS Y CONCISOS ARRIVA MENCIONADOS,LES TOCARE EL OTRO TEMA DEL SISTEMA DE PRISIONES, ESTAS SON TAN HORROROSAS QUE YA ESTAN CONTROLADAS POR LAS MAFIAS DE EXTORCIONADORES, QUE ESTE GOBIERNO TAN MEDIOCRE CREE QUE CON BLOQUEADORES DE CELULARES SE ACABO EL PROBLEMA,TAMBIEN LES TOCARE EL PROBLEMA DE LAS 500 PAPELETAS NO ASUMIDAS NI PAGADAS POR NUESTRA CIUDADANIA,SALUDAR A ESTE GRUPO POR SU BUENAS INTENCIONES,PERO NO ESTAN MIRANDO AL LADRON EN HUIDA,SINO AL INOCENTE.

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  4. http://tocheria.blogspot.com/2013/05/ciber-policias-pnp.html
    http://tocheria.blogspot.com/2013/05/de-nada.html algunas ideas a tener en cuenta. Sds.

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  5. Cada policia deberia salir al servicio provisto de un Ipad que tenga su conexion a internet (tambien podria no estar conectado en areas que no lo tengan) de tal manera que ese ipad pueda ser su asistente en todo su accionar policial, se puede tomar fotos, videos, audios, etc, asi un toche que este patrullando y pueda tomar fotos o filmar un ilicito y esto mas un soporte informatico central a la que el
    efectivo pueda "subir" su reporte policial (una imagen vale x mil palabras) y asi el comisario pueda seguir el caso hasta desde donde sea (eliminamos papeleos) y tambien electronicamente se puede extender este reporte a otros organismos (Municipios, Poder Jodicial, Fiscalia cuando corresponda), la transferencia de datos del ipad al sistema informatico central se puede hacer desde cualquier lado que tenga conexion a internet o wireless o similar.
    Con esto se obliga a los fiscales y jueces seguir el caso en tiempo casi real.
    Para que el efectivo pueda operar su Ipad obviamente tiene que tener una breve preparacion en como manipular y operar este chisme, nada del otro mundo.
    Tambien cada comisaria podria ser integrada en un sistema de video para saber que pasa , quien entra y sale etc.
    Para implementar este sistema se debe crear una zona piloto y cada reporte exitoso del policia en solucionar este caso mediante este medio podria ser recompensado economicamente, dinero que bien puede salir de las multas economicas que se deberian implementar para ilicitos de baja gravedad.

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