miércoles, 1 de octubre de 2014

El Fiscal de la Nación debe dejar el cargo…

Por: Carlos Basombrío

…porque es la única forma de empezar a revertir la crisis institucional en la que el Ministerio Público se encuentra.

Esa es la conclusión a la que llegamos en el grupo Gobernabilidad Democrática y Seguridad Ciudadana luego de evaluar la situación de una institución decisiva para la democracia y, en particular, para enfrentar nuevas formas de criminalidad que hoy penetran al Estado.

Es verdad que nunca estuvo peor el Ministerio Público que en la época de Montesinos y Fujimori, pero, observando la situación actual, coincidimos en el grupo en que “la historia parece repetirse en estos tiempos en los que dos fiscales de la Nación, el último en funciones, están sometidos a investigación bajo sospecha de haber favorecido a miembros de la familia Sánchez Paredes, sospechosos de narcotráfico y estar vinculados a la red criminal del prófugo Rodolfo Orellana Rengifo y del detenido presidente regional César Álvarez, acusado de corrupción y asesinato”.

Nos parece inadmisible e incomprensible que una institución encargada de velar por la defensa de la legalidad, la recta administración de justicia y de defender los intereses públicos se encuentre bajo sospecha de haber sido puesta al servicio del crimen organizado y la corrupción.

Para evitar que esto se repita en el futuro, planteamos una urgente reforma constitucional para la elección del fiscal de la Nación, que permita acceder a esa posición a los buenos elementos que hay en la institución (mencionamos algunos, con nombre propio, sabiendo que hay muchos más).

La reforma que proponemos tiene como eje que la elección de esta importante autoridad ya no sea en el estrecho escenario de los fiscales supremos y que prime una combinación de honestidad con capacidad.


Sabemos que puede haber dificultades aun con un nuevo sistema, pero el actual ha llevado a la institución a una grave crisis y hay que cambiarlo.

Publicado en Peru21 el 30 de setiembre del 2014

1 comentario:

  1. Palabrerìa vacìa. De reformas todos podemos hablar. Se habla e reforma sanitaria, reforma educativa... reforma, reforma... Se lanzan las palabras con gran facilisimo, pero no se hacen propuestas. ¿En que consistirìa esa 'reforma' policial?
    Los que unieron los tres cuerpos antes existentes de policìa creyeron hacer reforma. Vendrà otro que los vuelve a separar, y seguirà pensando que ha hecho reforma. reformas tienen que tener objetivos a mediano y largo plazo , tiene que haber una visiòn , cuys resultados se observe en el desenvolvimiento de la policìa en benefiicio de la colectividaad

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